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Entrando al estercoler...esto, iniciando la misión [Xanxus]

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Mensaje por Narya Ronoa el 07.10.16 15:59
La pelirroja meneó la cabeza con evidente disgusto al verse frente a los grandes portones de la mansión, ¿o debería decir castillo? Dejémoslo en una gran mansión que era Varia, aún recordaba el rictus de cansancio del Noveno y la suave paciencia de su hermana mientras ella estaba con su pataleta, conteniendo el aire al máximo y el ceño fruncido profundamente.

¡No me da la gana!

El Noveno parecía a unos minutos de echarse a llorar, lidiar con Xanxus de pequeño había sido tela, pero ahora tocarle pasar por lo mismo con ella era más de lo que él podía después de cuatro hijos, por eso fue su hermana, como siempre, quién tuvo que convencerla, si bien Narya no podía decirle que no a nada de lo que decía Nere, a veces sentía que su hermana la trataba como una niña, aunque en parte era con razón porque después de todo a veces se portaba como una pequeña testaruda, ¡pero es que ella no entendía por qué tenía que estar en el quinto pino vigilando al hijo del Noveno! ¡Ella quería estar donde su hermana metiéndole un petardo por el culo a Byakuran!

Ni manera, tuvo que aceptar lo que su hermana dijo, si se lo decía como "Solo será por un tiempo. Nos veremos en nuestros días libres. Es muy importante que cumplas con la misión. Debemos vigilar los movimientos que han sido problemáticos", claro, siempre pensó que Nere sería una excelente madre porque al menos sabía explicárselo de manera que pareciera importante y no una chorrada por la que tener que estar alejada de su hermana.

Así que antes de darse cuenta ella estaba refunfuñando mientras miraba como le estaban haciendo el uniforme en el CEDEF, a veces ella protestaba, por ejemplo los pantalones largos eran muy limitantes, las faldas cortas también, así que ella decidió unos shorts muy ajustados y solo la gabardina, con eso ella tendría mejor movimiento y no estaba tan limitada, por lo demás ella no tenía queja, el negro resaltaba más su piel de color crema y el rojo de su cabello. Ah, aún no estaba acostumbrada a su pelo largo, ella siempre lo llevaba a ras de la nuca, era incómodo tenerlo largo, era un punto flaco, si le jalaban el pelo, si se le enredaba o le enturbiaba la visión era un problema, lo hizo porque su hermana se lo había pedido, siempre decía que su pelo era bonito, ella le gustaba la consideración que tenía con ella porque a veces los otros miembros del CEDEF la hacían sentir como una copia de Nere, por eso le gustaba cuándo su hermana resaltaba los rasgos que eran solo de ella.

Tal vez es que ella sabía encarilarla mejor que ninguna otra persona, también era obvio, llevaban juntas desde el mismo inicio de su existencia, por eso era extraño estar alejadas.

Además ella se encontraba allí en un ambiente dónde no sería bien recibida y dónde tendría que estar vigilando su espalda constantemente, bueno, no era muy diferente a su infancia, solo que esta vez no tenía a su hermana para protegerse mutuamente y parte de su mente se centraría en si Nere se encontraba bien porque ella tampoco iría al Palace. Apenas cruzó la puerta un paso, sus cejas rojas se fruncieron un poco, las cristaleras dejaban entrar aire aunque no era lo mismo, el color de las paredes, las cortinas, era como si la luz no pudiera pasar del umbral.

Casi como si fuera succionara por la caja de Pandora.

Narya hipó sin querer, oprimió los labios después de hacer el ridículo sonido, nadie más pareció notarlo.

Ella dejó caer los hombros mientras mostraba su tarjeta de acreditación del CEDEF dando a entender que no era una soldado.

El noveno insistió en que no me hiciera notar, solo debo avisar una vez de mi presencia—explicó sin mucha emoción, ella nunca hablaba mucho.

Pensaba que las explicaciones cortas eran buenas, a falta de eso siempre presentaba la carta del Noveno con la llama última voluntad llameando en aquel papel que explicaba que debido a las acciones de Varia durante la batalla por los anillos finalmente, tras muchos meses de reflexión y tras ver el comportamiento de Xanxus en los sucesos posteriores, fue resuelto no volver a congelarlo pero que durante un tiempo más ella haría de vigía externo en Varia debido a la falta de confianza en Cervello por su comportamiento en los recuerdos del futuro.

Me llamo Narya Ronoa, he venido aquí a vigilarlos.

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Mensaje por Xanxus el 22.10.16 17:39
“Impresionante…”, estaba pensando el líder de Varia mientras observaba de arriba abajo a la recién llegada con cara de pocos amigos. “Este viejo chochea, acabo de hacer un claro intento de traición y asesinato, y lo único que se le ocurre es mandarme a una niña para vigilarme.”
Xanxus seguía callado mirando seriamente a la recién llegada, sin acabar de entender el por qué le habrían puesto un traje con una falda tan corta a alguien que tenía que hacer de vigía. Tal vez para distraer su atención de algún modo. O tal vez… Xanxus soltó una risa ronca por lo bajo.
“No creo que el Noveno quiera que me la tire, y lo cierto es que siendo una chivata entre mis filas no vamos a congeniar nada bien. Aunque, por otra parte está bastante buena… y siempre me han gustado las chicas pelirrojas y con la piel clarita”
Entonces fue cuando otra idea surcó su cabeza. La de que el motivo real de que la escogieran a ella fuera precisamente mandar a alguien que fuera atractiva a sus ojos para poderle controlar de alguna manera.
El líder de Varia se levantó con un aire airado, y se dirigió hacia la invitada para mirarla a la cara de cerca, una mirada intimidante que todos sus subordinados intentaban evitar, ya que cuando veían que él fijaba sus ojos rojos de esa manera en alguien, sabían que se convertía automáticamente en su presa, y que no podrían escapar nunca de su ira.
-¡Qué se han creído esos idiotas! Yo no necesito una correa. Si pretendes tocarme las pelotas alguna vez acabaré contigo en un segundo. Si alguien se interpone en mi camino…
Dijo levantando la mano y haciendo uso de sus llamas para luego aplastarlas en su puño como señal de advertencia.
-Al que lo hace lo hago cenizas. Y no me importa una mierda que seas una chica. Espero que te quede bien claro que te voy a tratar como los demás.
Seguía hablando con cara muy seria pero sin ser capaz de evitar echar alguna miradita a esos muslos de piel clarita que tenía delante como esperando que por alguna casualidad del destino la falda se le levantara sola y dejara al descubierto sus vergüenzas.
-Puedes quedarte en Varia, siempre y cuando seas útil de alguna manera, pero como oses molestarme alguna vez te barreré de mi camino, no me importa que sean órdenes del Noveno.

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Mensaje por Narya Ronoa el 09.11.16 19:23
Narya  le sostuvo la mirada mientras él gritaba tan de repente como si alguien le hubiera molestado, entonces, ella era el objeto de molestia,  de acuerdo por eso nadie quería la misión de vigilar a Xanxus, aguantar a alguien con tan mal genio debería reportar un plus en el sueldo.

Notaba a los otros miembros propios del castillo alejarse bastante de la posición de ella mientras él continuaba con gritos que ahora eran amenazas, entonces él debía de hacerlo así más veces y ellos ya conocían que tan mal podía ser aquello, no estaba mal. Podía ver cómo  actuar en base a las reacciones de los subalternos que lo conocían mejor, sin embargo, ella no podía hacer eso que se supone que los otros querían que hiciera.

Ella no podía agachar la cabeza y replicar "si, señor" en voz baja, temblando como una hoja. No, no podía. Eso era lo mismo que bajarse los shorts y las bragas y le daba un palo para que lo metiera lo más hondo, si esos subalternos podían vivir con un palo dentro del culo bien por ellos y que lo disfruten, pero ella no lo haría.

Narya dió unos pasos al frente tomándolo de la corbata para tenerlo más dónde su altura.  

De fondo le pareció que alguien estaba echándose a llorar pero qué importaba.

Ni se me ocurriría tocarle nada ni meterme en medio, ¿quiere darme un trabajo que hacer? Bien, como usted quiera pero quiero que tenga claro, haré el trabajo que tengo que hacer, si le parece bien mejor y si no se aguanta. Punto.

Soltó la corbata de Xanxus para entonces cruzarse de brazos, se quedó allí plantada sin pestañear, cualquier señal de debilidad echaría todo a perder, no quería que ahí nadie pensaba que por su edad o el aspecto podían tomarla por el pito del sereno,  ella era una respetable agente del CEDEF como su hermana, con algún que otro berrinche pero una adulta que dentro de poco cumpliría la mayoría de edad. En ese instante fue consciente de que la gente había salido escopeteada como si la mansión estuviera incendiada, así que debían de pensar que él estaba por tomar represalías o quien sabe qué.

Pero , ¿quién se preocupaba por eso? Sí quería fastidiarla con sus llamas o atemorizarla iba listo.

Narya sacó sus llamas dejando que las llamas moradas flameasen su mano deshaciéndola para que solo quedaran las llamas con la forma de su mano.

No me subestime. Ni se le ocurra.

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Mensaje por Xanxus el 15.12.16 19:57
Por algún motivo el ver a esa dulce criatura mostrar sus colmillos hacía que ella le agradara aún más, a pesar de la pequeña desventaja de tener una chivata en sus filas, pequeña, ya que a pesar de todo, si él quería hacer algo lo haría igual, sin importar lo que terceras personas dijeran. Tal vez con el tiempo hasta le coja cariño, como hizo con Besta.

Normalmente las chicas que él frecuentaba eran todas sumisas con él, cosa que por supuesto no estaba nada mal para hacer según qué cosas, pero aquello hacía que tras una o dos noches se le hicieran aburridas.

Ella seguía hablando con su corbata sujeta por su pequeña mano  mientras él la miraba a los ojos con una ligera sonrisa y sentía el aliento de ella en su cara. “¿Qué si te daré algún trabajo que hacer? Creo que haré algo más que eso, y no me refiero solo a ponerte una correa y a cuatro patitas”; Pensó. Por algún motivo el pensar en ella como una bestia a la que domar le hacía gracia.

Entonces ella alzó su mano en señal de amenaza mostrando sus llamas como esperando como que él en cualquier momento comenzara a atacarla como un energúmeno, dado la reacción que tuvieron sus subordinados.

-¡Jajajajajaja! ¿En serio pretendes intimidarme? ¿Con esta basura de llamas? Aunque  desde luego, seguro que me acabarán siendo útiles de alguna manera.

Xanxus agarró su mano por la muñeca y se la bajó.

-Guarda tus preciosas garras por ahora. Te estoy diciendo como son las cosas. Me da igual que reportes de mis actos al viejo, seguiré haciendo lo que me plazca. Pero puedes intentar detenerme si quieres.

Soltó entonces la muñeca de la jovencita pelirroja  y la observó de arriba debajo de nuevo, pensando en lo irresistibles que se le hacían esas preciosas piernas e imaginándose qué se escondería tras esa minifalda.

-Me han mandado un pastelito con minifalda. Pero me agrada que tengas carácter, sería un aburrimiento de no ser así.

Xanxus acarició entonces sus blancos y suaves muslos por su interior con la yema de sus dedos y comenzó a subir.

-Siempre me han gustado las chicas con carácter.

Entonces el líder de Varia tiró hacia arriba de la minifalda de la pelirroja, dejando al descubierto sus braguitas.

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Mensaje por Narya Ronoa el 30.12.16 19:30
Había una serie de cosas que suelen ser una mala idea: Juntar un perro y un gato,  dejar un cigarrillo encendido al lado de un surtidor de gasolina, juntar a Narya y a Xanxus. Era como dejar una cerilla encendida al lado de un montón de pólvora: La catástrofe se veía venir a leguas porque ninguno de los dos era especialmente paciente,   sobretodo en ese momento en que él llamó basura a sus llamas, ¿sus llamas basura? ¡Basura su p*** madre! Insultos, maldiciones y blasfemias se cruzaban por su cabeza en décimas de segundo, como quien dice, si las miradas matasen Xanxus habría acabado en el suelo hacia rato con cuatro tiros en la cabeza.

-¿Pastelito? -repitió apretando los dientes muy fuerte.

Si había algún momento en que estaba por liarse parda tal vez fuera aquel donde estaba a punto de tratar de asesinar al hijo del Noveno porque ella solo confiaba en su hermana, fuera de eso ella no tenía a nadie más, nada qué querer, nada qué amar pero aquel sujeto...si ella sentía algo hacia Xanxus.

Como decía la canción sentía que jodidamente le odiaba.

Además él le había tirado de la falda para mostrar sus bragas, así que si pensaba que usaba unas bragas blancas para reírse de ella, pues vaya chasco o vaya alegría porque ella usaba unas roja de tira con encaje, es que a Narya era muy fan de la ropa interior que ella consideraba bonita claro que dentro de la ropa interior que ella consideraba "bonita" era : velada, de tela fina, con encaje, lacitos,  además la consideraba muy cómoda para moverse, pero  su hermana por la contra era más vergonzosa en ese sentido.

-¿Te gustan mis bragas?-preguntó, sentía la sangre palpitando detrás de sus orejas de pura rabia-. Muy bien, míralas de cerca.

Narya  tomó el brazo con una mano por el que Xanxus la estaba sujetando girando su cuerpo dándole la espalda para apoyar el brazo en su nombre flexionando su cuerpo para hacer palanca y lanzar a Xanxus por encima de ella dejándolo de espaldas al suelo, donde ella se colocó sentada sobre él dejando su entrepierna pegada a la cara de Xanxus mientras sujetaba sus brazos con sus manos por las muñecas con fuerza.

-¿Qué? Bien, ¿no? Pues ahora que ya las has visto ya está.

Narya se levantó arreglando su falda .

-Y ahora que te aguante tu puta madre-le dijo mientras pasaba a caminar hacia fuera del despacho maldiciendo y gruñendo por qué rábanos le tocaba a ella ir a vigilar a ese mono sobrealimentado con problemas de autoridad y un ego del tamaño de Brazil.

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Mensaje por Xanxus el 22.01.17 23:49
Xanxus la acababa de llamar pastelito y, mientras le tocaba los muslos, intentaba contener la risa al ver la preciosa carita de su nueva mascota pelirroja apretando los dientes de rabia.

Ella no hacía nada mientras él le acariciaba los muslos, pero notaba cómo la ira de aquella joven muchacha se acrecentaba, pero por alguna razón el ver a aquella dulzura enfadarse de esa manera la hacía aún más mona.

Entonces, subiendo todavía más su mano por el interior de sus muslos, notó cómo se aproximaba peligrosamente a sus zonas más íntimas… intentó contener el impulso de tocárselas, pensó que sería mucho más divertido hacerla rabiar poco a poco. “Tal vez debería empezar por ver qué es lo que esconde esta falda tan corta”

Seguido de eso se le acercó al oído intentando no reírse y mientras subía la mano para dejar al descubierto sus bragas le confesó que siempre le han gustado las chicas con carácter.

Aún a pesar de la rudeza de carácter que presentaba la joven, su tierna carita y esos ojos brillantes de color chocolate le daban la impresión de que en realidad, con esa fiereza, intentaba ocultar un carácter tierno y vergonzoso. Por eso mismo se le hacía la boca agua solo de pensar en el grito que pegaría cuando dejara sus bragas al descubierto, en cómo se ruborizarían sus mejillas y se taparía rápidamente para que no se le viera ningún secreto. ¿Cómo serían sus bragas? ¿Tal vez con dibujitos infantiles? Posiblemente un corazoncito en el monte de venus, o tal vez unas braguitas blancas, tiernas y virginales como ella. Probablemente cualquiera de esas opciones pegan con una chica como ella.

Finalmente no pudo más contener la risa con la expectación de lo que esperaba que ocurriera unos segundos después, mientras la minifalda de Narya  empezaba a dejar ver lo que hasta entonces estaba ocultando y a medida que esta subía más la expresión de risa del líder de Varia fue cambiando a una expresión de asombro, pues lo que esperaba que fueran unas recatadas braguitas de una chica de 17 años, era en realidad una bragatanga  sexy, de encaje y semitransparente con muy poca tela y a pesar de que su sexo no estaba a la vista, aquella ropa interior no dejaba mucho a la imaginación.

Unas pulsaciones aceleradas afloraron en el corazón del líder de Varia, y una expresión con los ojos bien abiertos y las pupilas dilatadas se le manifestó en el rostro sin que él pudiera evitarlo.

Realmente, era el primer día desde que conocía a esa chica y ya acababa de sorprenderle enormemente. La minifalda intentaba recuperar su forma original, lo cual haría, tapando aquello que Xanxus aún no se acababa de creer que había visto, de no ser porque con la sorpresa que le traían esas transparencias el líder de Varia tensó más la mano con la que le sujetaba la falda, dejando más a la vista esas rojas vergüenzas de la pelirroja al descubierto.

Subió entonces la mirada hacia el rostro de la chica, que no había gritado ni se había tapado, como él esperaba, pero que estaba claramente molesta y observó como la joven comenzaba a ruborizarse rápidamente, sin saber muy bien si era por la ira o por la vergüenza.

Entonces, mientras él pensaba en lo que acababa de ver, la joven le preguntó si le gustaban sus bragas, a lo que él sintió otro acelerón en sus pulsaciones. “Esto es la hostia, esta chavala es muy excitante” -Pensó para sus adentros mientras escuchaba como ella le decía con enfado que entonces las mirara de cerca.

Acto seguido notó cómo aprovechando la proximidad del brazo con el que la sujetaba, la chica le hizo una llave con la que lo tiró al suelo, para colocarse encima de él, mientras le sujetaba las muñecas con las manos  y por lo tanto dejando la parte de la entrepierna de ella  a menos de una palmo de su cara, con lo que si antes ya dejaba poco a la imaginación ahora ya casi no le quedaba nada por intuir, al menos por fin confirmó que era pelirroja natural y que ese trasero, que tan espectacular parecía con la falda por encima, era aún más impresionante de lo que se imaginaba, ya que si su ropa interior ya poco dejaba a su imaginación por delante, prácticamente no dejaba nada por detrás teniendo solo una fina cuerdecita para tapar.

El hecho de que raramente le pillaban desprevenido se vio solapado por la espléndida vista que la chica le estaba dando mientras le sujetaba.

Lo primero que se le vino a la cabeza a Xanxus cuando abrió los ojos fueron las ganas que tenía de que aquella escena acabara en un 69 con la chica. La excitación de él se disparó y comenzó a respirar de una forma más agitada, de una manera que probablemente hasta ella notaba claramente.
Él entonces, intentó acercarse a la ya muy próxima entrepierna de la muchacha de la cual hasta notaba el calor pero ella lo agarraba con fuerza impidiéndole aproximarse demasiado. Cosa que no hacía más que aumentar las ganas que ya tenía de hacerla suya. Comenzó a sentir cómo su miembro tomaba vida propia. Él no sabía si ella se había percatado de ello, pero tampoco le importaba demasiado. Y cuando él iba a comenzar a hablar notó la dulce voz de aquella criatura.

-¿Qué? Bien, ¿no? Pues ahora que ya las has visto ya está.

Notó como ella se flexionaba un poco más para ya ponerse erguida de nuevo y se arreglaba la prenda que él le había estado destapando y acto seguido comenzó a caminar hacia la salida del despacho mientras le decía:

-Y ahora que te aguante tu puta madre

Xanxus comenzó a levantarse mientras aún observaba cómo aquel hermoso trasero que había tenido tan cerca se alejaba con un andar gracioso.

“Voy a tener que lavarle esa boca con jabón”


-¡Ey! Estás bien buena… Tienes un lunar escondido entre las nalgas.

Dijo mientras él se ajustaba el pantalón por la súbita erección que le había provocado aquel pastelito pelirrojo.

-Verte desnuda debe ser todo un espectáculo.-Dijo mientras se acercaba a la puerta de su despacho, en donde ella se encontraba y le acarició los cabellos.

-Creo que encajarás bien aquí….Bienvenida al escuadrón de asesinato. Dijo mirando a su cabello.

-Ah, y otra cosa… El líder de varia se acercó al oído de Narya y le usurró:

-Si vuelves a insultar a mi madre te mato. No soy ningún bastardo.

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Mensaje por Narya Ronoa el 07.02.17 12:24
Uuuh, a todos le dolían sus madres, ¿verdad?   Bueno, a ella no, no la había conocido  o bueno, técnicamente si lo hizo pero en una memoria muy distante de una niñez cada vez más lejana, los recuerdos se perdían fácilmente en la oscuridad, era lo bueno del ser humano el hecho de que su memoria era un auténtico colador y el tiempo solía facilitar las cosas.  

Así que a ella insultos como ese no le picaban ni le hacían sentir nada porque después de todo, si no la recuerda, ¿a qué madre va a defender?  A Narya lo único que le dolía eran su hermana  y su padre que habían sido los que habían cuidado de ella. Desde pequeña  ella había visto a su hermana ayudar, aunque eran casi iguales había una sutil diferencia que ella había odiado, mientras su hermana tenía esa tonalidad chocolate en su pelo brillante como el de su padre, ella tenía una tonada más rojiza.

Odiaba su pelo rojo, como el de su madre. Odiaba el color rojo pero había sido su padre el que había dicho que le gustaba porque le recordaba al color de su madre, un intenso brillo rojo como el que se vé en los campos de rosas tiñéndolo todo y su hermana suplicó que dejara su pelo largo porque le parecía bonito, como si estuviera viendo a su madre.

Por ese entonces, aún muy pequeña y demasiado fácil de persuadir, Narya empezó a adorar el rojo, como el de su madre, el color rojo se convirtió en su favorito. El padre al que adoraba y la hermana a la que idolatraba siempre estaban al pendientes de ella. Había tomado suéteres y faldas rojas que reforzasen el color, porque a ellos les gustaba verla con los tonos rojos sonriendo sin parar, si las dos personas a la que ella más quería en el mundo eran felices, ella también lo era.

Debería haberlo sido.

Aquella mañana, en diciembre, la sangre de su padre se había escurrido por el piso como una charco amargo y pringoso, les había caído por encima entre los pequeños huecos de las tablas. Rojo. El padre al que adoraba las dejó en una marea de sangre, a ella y a la hermana que idolatraba. Ese día volvió a odiar el color rojo y la navidad.  

Poco después solo cuidaban la una de la otra, no habían necesitado a nadie, habían aparentado una vida normal en la medida de lo posible, no necesitaban padres, ni familia. Sin embargo al ver a los otros niños siendo recogidos, animados, cuidados por unos padres amantísimos no podía evitar sentir celos.  Finalmente, un anciano apareció para hacerse cargo de ellas, era un hombre al que conocían de aparecer de vez en cuándo con su padre, a veces lo llamaban "abuelito" y a él no le molestaba, pero la nana que las cuidó por muchos años las había traicionado, ¿por qué tenían que confiar en el anciano? Su hermana, en cambio, se había sentido inmensamente feliz.

Ella también debería haberlo ido.

Pero por mucho que aquel anciano era bueno y generoso, debería haberse sentido feliz por alguien que las estaba cuidando  con tanto esmero, en cambio, el desasosiego le oprimía el pecho.  

Entonces el viejo envió a su hermana lejos de ella a vigilar a un hombre de dudosas intenciones. Un hombre que podía matar a su hermana. ¿Por qué no la envió a ella a Millefiore en lugar de a su hermana? Estaba alejada del único ser querido que le quedaba.

Y ella tenía que estar ahí delante de un hombre con los ojos rojos. El color que ella odiaba. Estaba enfadada. Estaba triste. Aún sentía celos de su hermana porque ella estaba lejos de ese color, ella habría querido cortar ese pelo más y más corto o por lo menos ponerlo oscuro para no volver a verlo, pero ahí estaba. Aún atrapada en ese rojo.

Con un hombre con esos ojos.  Un hombre que tenía como padre a uno de los hombres más poderosos de la tierra, una gran casa, un montón de gente para servirle. El cariño de su padre vivo. Una madre a la que extrañar.

Era como si le estuviera recordando  todo lo  que ella  había querido, todo lo que ella había anhelado y todo lo que ella había perdido.  

"¿Qué es lo que he hecho mal? ¿Por qué me han castigado con tanto sufrimiento?" pensó con el ceño profundamente fruncido " Xanxus, ¿qué más pretendes arrebatarme?"

Ella solo estaba sintiendo...odio. ¡Lo odiaba! ¡Lo odiaba! ¡Lo odiaba! ¡Lo odiaba! ¡Lo odiaba!

-No lo toques...no toques mi pelo...no lo toques-murmuró temblando de arriba a abajo, como un diente a punto de caer, temblaba de rabia. De dolor-. ¡QUE NO ME TOQUES EL PELO!

Gritó y le dió un manotazo respirando aún agitada, oyó el murmullo y sintió la presencia de los otros, murmurando, pensando que estaba loca, o lo que fuere, no importaba. Ninguno lo entendía. Ese hombre tampoco.

Nadie lo entendía.

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Mensaje por Xanxus el 04.03.17 20:44
El líder de Varia estaba actuando de la forma que él consideraba más amable teniendo en cuenta la tendencia a contestarle todo. Cualquiera de los otros subordinados habría acabado con una bala en la cabeza si se le planteara si quiera llevarle la contraria en algo o ponérsele gallito. Pero esta vez, a pesar de la lengua tan larga de la chica, ella le había dejado con ganas de más, ganas de “conocerla más a fondo”.

Únicamente le hizo una advertencia con respecto a lo de su madre, ya que era un tema que le incomodaba sobremanera.
Mientras lo hacía le acariciaba el pelo, pero ella pareció verse inmersa en sus pensamientos y a balbucear. Diciendo entre murmullos que no le tocara el pelo.

Él no entendía que pasaba, supuso que simplemente quería marcar territorio o resistirse un poco para demostrarle a él que no era una chica fácil. Pero entonces sintió cómo su pequeña mano le golpeaba la mano con la que la acariciaba.

Desde luego no se puede decir que fuera una reacción a la que él estaba acostumbrado, la mayoría de las mujeres que él había conocido eran sumisas y obedientes cual mascota. ¿Quién le iba a decir que una cosita tan pequeña pudiera golpear con tanta fuerza?

Por un momento se le pasó por la mente la idea de abofetearla y agarrarla de ese precioso pelo que tan poco le gustaba que le acariciasen, pero, aunque su reacción no le había gustado, también le resultaba gracioso el hecho de que se hubiera puesto tan nerviosa solo por acariciarle el pelo. Entonces…”¿Qué hará cuando le toque lo demás?” Por algún motivo pensaba que esa reacción exagerada no hacía más que demostrar que ella se sentía a su vez atraída por él de alguna manera, y que esa era su forma de demostrarse a sí misma que él no le gustaba. Era eso o es que la chica tenía un carácter muy complicado, cosa que nada más era un reto, pero… ¿A quién no le gusta un buen reto?
Se le escapó una risita por lo bajo

-Desde luego sabes dejar una buena primera impresión, y no lo digo sólo por tus partes más íntimas. –Dijo mientras se miraba la mano que ella le acababa de golpear.

Luego se acercó a la chica hasta el punto de sentir su aliento y le echó una mirada con fiereza directamente a los ojos .

-De verdad que me pareces hermosa. No me hagas tener que hacerlo por las malas.

Él mismo, aún estaba sorprendido de que al final no hubiera abofeteado a la chica pelirroja por su forma atrevida de responderle.

Siempre había pensado que complicarse la vida por una chica era una estupidez, ya que las hay por cientos, y aunque  es cierto que pelirrojas naturales hay menos, tampoco es como para encapricharse con una sola. Ciertamente después de lo que había visto se había quedado con ganas de ver más. Pero después de todo, ponerse a golpearla solo arruinaría las esperanzas de acostarse con ella de forma consentida. Cosa que aún esperaba hacer. Aunque si todo falla siempre queda la opción de hacerlo por la fuerza.

Normalmente siempre había defendido la filosofía de coger por la fuerza aquello que deseas ya que el mundo es para los más fuertes. Así que ella iba a ser suya tarde o temprano, pero esta vez él tenía ganas de disfrutar lentamente de ese pequeño encaprichamiento, un pequeño rebote como el que tuvo solo la podía hacer más deseable a sus ojos.

Luego se separó de ella un poco ya que si seguía sintiendo mucho más tiempo su aroma acabaría tirándosela allí mismo, así pues, simplemente se irguió y se giró.

-Sígueme, te asignaré una habitación adecuada para ti.

Xanxus entonces la guió hasta la habitación que se encontraba al lado de la suya propia, donde dormía Levi. Luego abrió la puerta encontrándose a Levi en calzoncillos haciendo su rutina de poner la alarma a sus 15 despertadores para el día siguiente.
Él al ver a Xanxus intentó reaccionar diciendo algo pero antes de acabar de decir la palabra jefe, una patada del líder de Varia lo tiró  al suelo. Luego, éste lo agarró por el pelo y lo echó fuera de la habitación.

El antiguo propietario de la habitación miraba lloroso al líder de Varia preguntando por qué  y Xanxus  le volvió a patear.

-Lárgate basura, tú ya no duermes aquí  búscate otro sitio y dile a las criadas que limpien bien el sitio antes de que ella se instale. -Dijo, mientas le golpeaba, aprovechando para desquitarse.

Al minuto de echar al grandullón aparecieron varias criadas de apariencia joven y hermosa que se pusieron a preparar la habitación para su nueva propietaria.

-Ya que tu misión es espiarme pensé que te gustaría que nuestras habitaciones estuvieran pegadas. Seguro que eso te facilita mucho el trabajo… ¿Verdad?

Al poco de decir eso alguna que otra criada le echo una mirada a la chica y murmurando por lo bajo. A alguna se le escapó una risita mientras le preparaban la habitación.

-Supongo que esta habitación te viene como anillo al dedo para la misión que tienes, siempre y cuando soportes el tener que dejar que te vea más a menudo ese precioso pelo que tan poco te gusta que te toquen. Aunque supongo que no habrá problema teniendo en cuenta no te importó nada enseñarme  lo otro. -Sonrió.

-Me encantan las pelirrojas naturales.

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Mensaje por Narya Ronoa el 05.04.17 10:56
Narya se había apartado mirándolo ceñuda porque parecía como si  a la persona a la que tuviera que vigilar fuera un niño pequeño con muchos problemas solapados por grandes brotes de berrinche y caprichos, hablando de forma menos prosaica él quería acostarse con ella por alguna razón desconocida, bueno, desconocida no, ella no era una de esas personas que se mirasen todo el rato en el espejo como la bruja de Blancanieves ni en plan "todos los hombres que me ven se derriten de deseo porque soy impresionante", no, ella no era del tipo vanidoso pero sabía que de manera objetiva era un poco bonita, no de forma ostentosa pero el pelo rojo siempre sumaba puntos, ese rojo que ella aborrecía.

Al menos ella nunca había sentido la necesidad de arreglarse ni pintarse ni maquillarse, pero ahí estaba un hombre que quería acostarse con ella, no pensó que fuera porque ella fuera impresionante porque no lo era, tal vez era por el aborrecible rojo o quizás más que por una cuestión de atracción física  fuera cuestión de sometimiento, ella veía que allí había muchas criadas eran jóvenes, pero mayores que ella y muy hermosas, por encima de la experiencia o la habilidad se valoraba la apariencia, el número de mayordomos era significativamente menor, solo para los trabajos más pesados, era obvio.

Mirándolas allí  retirar las cosas del anterior propietario que se encontraba mirándola con inquina mientras se frotaba los golpes hechos por Xanxus,  entonces fue cuando notó  los murmullos  de las criadas que la observaban de reojo y, a ratos, soltaban risitas, Narya arqueó una ceja, ¿Qué estaban pensando? ¿Qué era la zorrita de Xanxus?  Aquello le generó de nuevo, rabia, a medio paso de replicar pero se contuvo pensando en su hermana Nere si estuviera allí con ella, ¿cuántas veces le decía "Solo déjalo pasar"?  Su hermana estaba convencida de que cuánto más se enfadaba más probabilidades tenía de acabar sufriendo una úlcera, respiró hondo con los ojos cerrados esperando que se largaran antes de ignorar el consejo y pasar a portarse como un basilisco, al terminar lo que era sacar las cosas del anterior inquilino a otro cuarto, quitar las sábanas y la ropa y cualquier objeto personal, las detuvo antes de que se metieran a hacer la cama con otras sábanas.

-No pongan nada, dejen mi maleta ahí dentro y punto.

Ella tenía una serie de manías y costumbres, una de ellas es que no le gustaba que entraran en su cuarto, ella lo notaba al minuto si eso llegaba a suceder, en el CEDEF no entraban a menos que estuviera dentro para limpiar, fuera de eso solo Nere tenía permiso para entrar siempre que quisiera, sospechaba que él haría lo mismo  solo que sin que ella quisiera, debía ser una de las razones por las que dejarle  una habitación pegada, echó un ojo a la distribución de la habitación: una cama, un escritorio, estanterías y un sofá. Había una puerta que llevaba a un cuarto de baño.  Suponía que el tipo al que echó y los otros guardianes tendrían su propio cuarto de baño en contraposición a los guardianes raso, también pensó en  el significado de tener un cuarto de baño en la habitación y que seguramente ese sujeto iba a entrar tanto como quisiera.

-No quiero que entres en mi cuarto cuando te dé la gana, nadie entra en mi cuarto. El servicio solo puede limpiar en diez minutos y mientras esté yo dentro.

Le dijo aunque luego tomó a una de las criadas del brazo y le susurró:

-Mándame un mayordomo para aquí, quiero poner cerraduras adicionales en la puerta del cuarto de baño.

La miró asentir y retirarse.

-Espero que no esté pensando que en serio pasaría algo.

Sin embargo él dijo que le gustaban las pelirrojas naturales, por lo que supo que su decisión de poner cerraduras adicionales era lo más correcto, por lo menos hasta que él perdiera el interés.

-Pues adiós-le dijo cerrando la puerta.

Vaya primer día, ¿y tenía que aguantar eso durante seis meses? Aquí no hay quien viva.

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